El hallazgo casual en 1969 del cadáver de una mujer rompe la tranquilidad del pueblo madrileño de Hortaleza y supone un duro golpe de realidad en las postrimerías del franquismo. Ocho años después, una manifestante fallece a consecuencia de una carga de la policía armada. Estas dos muertes violentas sirven a Pepo Paz Saz para realizar un recorrido por la reciente historia de España, desde los años finales de la dictadura hasta la actualidad, con la preocupación por las víctimas de la violencia de género. Mediante una prosa tan ágil como cuidada y precisa, este thriller social cuestiona el papel de los cuerpos de seguridad del Estado durante la Transición, así como el manido discurso de que (casi) todo lo que sucedió durante aquel tiempo fue «modélico».







Aina Rotger Carlon –
Una excelente novela que con un lenguaje preciso y rico narra hechos de la transición que habían sido olvidados.
Fernando Leon Pascual –
Excelente e imprescindible novela para entender un poco mejor nuestra historia reciente. Cuidada, muy bien editada y muy bien escrita.
Laura Cracco –
Excelente manejo del lenguaje en una novela que no te abandona. La escritura, aunque llena de imágenes potentes, es ágil. Los capítulos pasan como cuentos bien escritos sin perder la conexión. Primera novela, en mucho tiempo. Me reconcilió con el género.
María Teresa. –
Magnífica novela que te atrapa desde las primeras páginas. Para leer y releer. Inolvidable.
Concha Hernández –
Una novela que comienza en la periferia de un Madrid de barrios de chabolas, de casas bajas con letrinas compartidas, de familias humildes, muchas de ellas procedentes del gran éxodo rural. Una novela de historias de violencia, de silencios. Una novela sobre una generación que se jugaba la vida en manifestaciones en los estertores de una terrible dictadura. Una novela sobre nuestro pasado reciente, primorosamente escrita. Una gozada su lectura.
Amp –
Una narración imprescindible para no olvidar.
Martin Sotelo –
Gran novela, leída con sumo interés, que va ganando con las páginas, según van encajando las piezas. Refleja bien que es el país, lo que fuimos y somos, trenzando pasado, presente y futuro. Cercanía de personajes, pinceladas tensas, nerviosas, precisas, de un gran aliento poético en cada descripción. Novela necesaria, tanto desde el punto de vista humano como histórico, sobre una época fascinante extrañamente poco tratada en nuestra ficción moderna.
Eva Molina Saavedra –
Lo relatado es bastante desconocido e interesante. El autor escribe estupendamente. Da gusto.
Berta –
De las mejores novelas que he leído en mucho tiempo. Te atrapa la historia, los personajes y sobre todo el lenguaje. La infancia de Manu nos acerca a ese espacio marginal de las Cárcavas, que muestra una vida distinta, alejada de la ciudad , donde todo funciona con otro ritmo. Entrañable también la figura del abuelo. Y todo envuelto en ese ambiente de inicio de la transicion. Una belleza de narración cuidada al detalle, donde las palabras te atrapan y cautivan a lo largo de toda la lectura. Muy recomendable. Imprescindible!
Estefanía –
¿Se puede saber con seguridad lo ocurrido, desvelar lo que estaba velado ya desde el principio? La novela comienza como un thriller, pero rápidamente se convierte en una novela histórica vertiginosa, una reflexión sobre la historia, la nuestra, la más cercana, y la imposibilidad (o posibilidad) de que no sea infinitamente abierta, de cerrarla. Una prosa que recuerda a la de los mejores escritores realistas españoles y nos hace ver y vivir en un mundo tan otro y tan el mismo. Muy buena.
Isa García López –
¡Una novela imprescindible! Está tan bien escrita y cuenta tanto y tan bien, que leerla es una delicia, aunque hable de esa historia cruel que nunca hay que olvidar. Muy recomendable.
Anabel –
Fascinante novela, narra al detalle sucesos acontecidos que no pueden quedarse fuera de nuestra memoria, hechos que hacen reflexionar de lo que fue la transición y de cómo desde vivencias propias nos hacen ver la realidad de lo que fue. Animo a los lectores a sumergirse en cada página de esta novela narrada con un lenguaje preciso que deja la herencia de nuestra memoria histórica
Rosana Acquaroni Muñoz –
Una novela imprescindible para lectores y lectoras que quieran disfrutar con la buena escritura, la exquisita precisión en el lenguaje -dos ingredientes tan poco frecuentes en la narrativa actual- y con la recreación de nuestra historia reciente -la del tardofranquismo y la Transición-. Tres historias fascinantes que se engarzan para hacernos reflexionar sobre lo delgado y frágil que es el hilo de la memoria y la necesidad de recordar para que las heridas aprendan, por lo menos, a no doler. Todo desde una mirada íntima cargada de verdad, sin victimismo ni autocomplacencia. Absolutamente recomendable.
Carmen Carreño –
Disfrute total de lectura.
El autor describe con pocas palabras, una realidad que pronto se hace familiar. La dureza de la historia, sólo es admitida por el uso de una narrativa poética que evoca una y otra vez un pasado común que superar.
Agustín –
He descubierto un relato inquietante, que nos turba, a la vez que nos implica en cada capítulo y nos hace sentirnos concernidos. Nos interpela a voces desde el olvido en el que nos han sumido. Mi adolescencia está ahí también: en la calle embarrada, en el barrio proletario, en el “gol regañao”, en el tranvía de la línea 70 donde trabajaba mi padre, en el taller de carpinteria donde complementaba su exiguo salario, en las manifestaciones por la democracia o por una vivienda digna para el barrio. También codo a codo entre Mari Luz Nájera y Arturo Ruiz. También al salir de la facultad, mientras hacíamos pintadas
Pepo nos regala una voz propia, con una prosa natural, sobria y precisa, que conjuga con el uso de un lenguaje coloquial, identificable para los que somos de ‘esos barrios’ del este de Madrid.
Aparecen en su novela trazos de un realismo social rotundo y una mirada comprometida con la Memoria, pero su palabra tiene una cadencia y una fuerza que a menudo roza lo poético. Nada que le impida alzar la voz para denunciar, de trasfondo, una transición ‘modélica’ a través de episodios dramáticos que a algunos nos tocó vivir en directo.
Me ha encantado